Estudié Psicología y Criminología en la Universidad Pontificia de Comillas. Allí terminé mi formación estudiando el Máster en Psicología General Sanitaria con la especialización terapéutica en terapia cognitivo-conductual con población infantojuvenil.
Me considero integradora, siendo plenamente consciente de que es la terapia la que se ajusta al paciente y no al revés.
Aprendo algo en cada sesión, de cada persona. Intento siempre crecer tanto personal como profesionalmente, lo que en esta profesión tan bonita y delicada, creo que va de la mano.
Para mí, la empatía no es haber vivido lo mismo, sino saber apartar mi mirada para poder acercarme a la del otro y comprender lo que ha sentido.
Desde que terminé mis estudios, tuve la oportunidad de trabajar en distintas clínicas y gabinetes, así como en el tercer sector con personas con discapacidad.
Belén fue mi profesora en la Universidad, allí me transmitió la ternura y el cariño que se necesitan para trabajar con personas, especialmente con niños. Años más tarde nos hemos reencontrado y gracias a eso empiezo mi camino aquí, en Betania.
Y ADEMÁS…
Nací en Madrid, pero si me preguntas te diré que soy asturiana. Toda mi familia es de allí y eso lo convierte en mi lugar favorito.
Por ahora, somos tres en la familia y espero que siga creciendo. Toda mi vida he estado acompañada por gatos, perros, pájaros… y estoy esperando el momento de volver a llenar mi casa de pelos.
Mi familia y mis amigas son mi plan favorito, pero sofá, manta y peli luchan por quitarles el puesto.

