Entre los 18 y los 23 años se atraviesa una etapa vital de grandes cambios y decisiones. Es el primer contacto con la vida adulta: estudiar una carrera, comenzar a trabajar, independizarse o seguir viviendo en casa sin ser ya un niño, tomar decisiones importantes sobre el futuro o las relaciones… Todo eso puede ser emocionante, pero también abrumador.
Ser joven adulto no es sinónimo de tenerlo todo claro. La presión por “saber qué hacer con tu vida”, las dudas sobre la propia identidad, los altibajos emocionales, los conflictos familiares o de pareja, la ansiedad o la sensación de no encajar son más comunes de lo que parece, aunque a veces se vivan en silencio.
En Betania Psicología ofrecemos un espacio seguro, confidencial y libre de juicios, en el que puedes expresarte tal y como eres. Podemos ayudarte si estás sufriendo:
- Ansiedad y estrés.
- Baja autoestima, inseguridad o bloqueo personal.
- Trastornos del estado de ánimo (apatía, tristeza, irritabilidad).
- Dificultades en las relaciones sociales o de pareja.
- Problemas con la imagen corporal y la relación con la comida.
- Desorientación vital, dudas existenciales o sensación de vacío.
Además, comprendemos el contexto social y digital en el que te mueves. La presión en redes sociales, la comparación constante, la hiperexigencia o la soledad en la era de la hiperconectividad son desafíos reales que abordamos con sensibilidad y comprensión.
Tanto si ya has acudido a terapia antes como si es tu primera vez, te acompañaremos a tu ritmo, respetando tus tiempos y tu historia. No necesitas tener un “problema grande” para venir. Basta con sentir que algo no va bien y que quieres empezar a cuidarte.

